Hoy he dedicado la mañana a "médicos". Afortunadamente medicina preventiva. Claro que nunca se sabe si puede ser curativa, si encuentran algo que no funciona bien. Es como llevar el coche al taller: siempre encuentran algo que hay que sustituir. Nuestro organismo, cada vez más, se parece a una máquina cualquiera que, cuando alguna pieza deja de funcionar, nos ponen otra y, a correr. La verdad es que hay que cuidarse. Tenemos mucho apego a esta vida, por si acaso no hay otra.
Estos días estoy asistiendo a unas clases de Astronomía. Es alucinante descubrir las magnitudes "astronómicas" que se barajan en cuanto hablan del Universo. Somos unos seres diminutos, en un planeta pequeño, perdido en un sistema (el sistema solar), dentro de una de las millones de galaxias que pueblan el universo. El sol es una pequeña estrella en comparación con otras que hay en la misma galaxia.
Parece ser que somos fruto de una serie de casualidades, a partir del Big Bang. Según el profesor, simplemente, si no se hubieran extinguido los dinosaurios a raiz del choque de un meteorito, sería imposible que la raza humana se hubiera desarrollado en la tierra. Eso por no hablar de la evolución que tuvo que producirse desde las primeras formas de vida, hasta el primate que nos precedió. Hechos tan a simple vista instranscendentes como ponerse de pié (homo erectus), aprender a cultivar la tierra para dejar de ser nómadas, y otras mil "casualidades", han permitido nuestra cultura actual y nuestra calidad de vida.
Claro que viendo algunos especímenes que se llaman "famosos" merced a su aparición en los medios de difusión, más parece que no sólo se ha detenido esa evolución, sino que hay un retroceso hacia formas de vida primitivas.
Bueno, no quiero ponerme negativo. Más vale que lo deje aquí.
29.1.04
28.1.04
Hoy he probado a hacer un pequeño borrador antes de plasmar aquí mis pensamientos. Puede que pierda espontaneidad, pero ganará en estilo y claridad.
Hay escritores que reconocen su incapacidad para escribir en un teclado; se lo he leído a Umbral y a García Márquez. Otros, en cambio, no tienen ese problema. Como mi generación es más próxima a la de los dos primeros, me apunto a su teoría, de momento.
Puede que, poco a poco, si persevero en esta actividad y consigo aquello de "nec dia sine litera", llegue a expresar con fliudez mis pensamientos sirviéndome de la técnica. La verdad es que el blog permite hacer correciones, borrar, añadir; no hay por qué cometer impruedencias o dejar deslizar errores.
Si entendemos la escritura como un arte, el arte literario, el teclado puede ser como los pinceles para el pintor. Para que sea verdadero arte, ha de reflejar emociones y, en ese caso, habría de cambiar el título. En lugar de: "Pienso, luego existo", tendría que decir: "Tengo emociones, luego estoy vivo".
Entiendo la literatura como el medio de hacer sentir al lector la emoción que el escritor (o escribiente) tenía en el momento de escribir.
La verdad es que, releyendo mis primeros tres días de blog, no encuentro ninguna emoción estética que trasmitir a mis hipotéticos lectores. Pero, claro, estoy definiendo aún lo que quiero hacer. A saber qué rumbo pueden tomar estas reflexiones escritas. Estará en función de mis sentimientos, de mis pensamientos de cada día, al ritmo que manquen los acontecimientos.
Se me ocurre que el itinerario sería: acontece algo, lo proceso en mi mente, siento una emoción y vuelco en este blog una imagen que, a su vez, produce en quien lo lea otra emoción que no tiene por qué coincidir con la mía.
Si lo consigo, habré acertado. Si no, contribuiré a ese barullo de declaraciones huecas que llenan el ámbito de las ondas radiofónicas, televisivas, cibernéticas, etc.
Hay escritores que reconocen su incapacidad para escribir en un teclado; se lo he leído a Umbral y a García Márquez. Otros, en cambio, no tienen ese problema. Como mi generación es más próxima a la de los dos primeros, me apunto a su teoría, de momento.
Puede que, poco a poco, si persevero en esta actividad y consigo aquello de "nec dia sine litera", llegue a expresar con fliudez mis pensamientos sirviéndome de la técnica. La verdad es que el blog permite hacer correciones, borrar, añadir; no hay por qué cometer impruedencias o dejar deslizar errores.
Si entendemos la escritura como un arte, el arte literario, el teclado puede ser como los pinceles para el pintor. Para que sea verdadero arte, ha de reflejar emociones y, en ese caso, habría de cambiar el título. En lugar de: "Pienso, luego existo", tendría que decir: "Tengo emociones, luego estoy vivo".
Entiendo la literatura como el medio de hacer sentir al lector la emoción que el escritor (o escribiente) tenía en el momento de escribir.
La verdad es que, releyendo mis primeros tres días de blog, no encuentro ninguna emoción estética que trasmitir a mis hipotéticos lectores. Pero, claro, estoy definiendo aún lo que quiero hacer. A saber qué rumbo pueden tomar estas reflexiones escritas. Estará en función de mis sentimientos, de mis pensamientos de cada día, al ritmo que manquen los acontecimientos.
Se me ocurre que el itinerario sería: acontece algo, lo proceso en mi mente, siento una emoción y vuelco en este blog una imagen que, a su vez, produce en quien lo lea otra emoción que no tiene por qué coincidir con la mía.
Si lo consigo, habré acertado. Si no, contribuiré a ese barullo de declaraciones huecas que llenan el ámbito de las ondas radiofónicas, televisivas, cibernéticas, etc.
27.1.04
Descartes me dió el título de mi blog: "cogito, ergo sum". Sin duda es la actividad que define mi existencia. Pensar, sólo pensar, nos aisla del resto del mundo, pero también nos define y nos diferencia de los demás seres vivientes. Pienso y estoy creando. Pienso y estoy ejercitando mi espíritu.
La gente habla mucho "sin pensar". Tampoco es bueno pensar mucho, sin hablar. Lo bueno es el equilibrio entre ambas cosas. Pensar y comunicar. Es como cocinar primero los alimentos y luego ofrecerlos a los demás.
Por éso he iniciado este blog: para pensar y plasmar mis pensamientos, por si alguien gusta de leerlos. Además, es una manera de perpetuar nuestra manera de pensar. Aquí quedará, se difundirá por la red de redes y puede que alguien encuentre similitud con su manera de pensar. O, lo contrario: que encuentre mucha disparidad y espero que me lo diga.
Bueno, creo que me he "enrollado" demasiado para este segundo día que, prácticamente, es el primero.
Termino con la clásica broma relacionada con el dicho que encabeza este blog: Se pinta a un asno ante su "pienso" y se simula que está diciendo: "pienso, luego existo".
La gente habla mucho "sin pensar". Tampoco es bueno pensar mucho, sin hablar. Lo bueno es el equilibrio entre ambas cosas. Pensar y comunicar. Es como cocinar primero los alimentos y luego ofrecerlos a los demás.
Por éso he iniciado este blog: para pensar y plasmar mis pensamientos, por si alguien gusta de leerlos. Además, es una manera de perpetuar nuestra manera de pensar. Aquí quedará, se difundirá por la red de redes y puede que alguien encuentre similitud con su manera de pensar. O, lo contrario: que encuentre mucha disparidad y espero que me lo diga.
Bueno, creo que me he "enrollado" demasiado para este segundo día que, prácticamente, es el primero.
Termino con la clásica broma relacionada con el dicho que encabeza este blog: Se pinta a un asno ante su "pienso" y se simula que está diciendo: "pienso, luego existo".
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